Ensalada de jamón

Esta semana veremos una ensalada muy sencilla de preparar y a la vez muy completa nutricionalmente hablando.

Ingredientes

  • 1 bolsa de brotes tiernos (canónigos, rúcola, espinacas…)
  • 2 tomates
  • 1 tarrina grande de queso fresco 0% (unos 100 g)
  • 4 lonchas finas de jamón serrano
  • Vinagre de módena
  • Aceite de oliva

Elaboración

Para su elaboración cogemos una fuente o ensaladera y ponemos una cama de brotes tiernos (pueden servir las verduras de hoja que más nos gusten, pero la mezcla de rúcola, canónigos y espinacas que proponemos es una combinación muy agradable y realmente nutritiva).

Añadimos un poco de aceite de oliva (unas 4 cucharaditas pequeñas de aceite) y un par de cucharaditas de vinagre de módena y lo mezclamos bien para que las hojas se impregnen bien del aliño.

Ahora, cortamos el tomate en rodajas y lo ponemos sobre la fuente de verdura, desmigamos el queso fresco 0% y esparcimos sobre el tomate y finalmente, retiramos el tocino del jamón y lo pasamos unos segundos por la sartén para que quede crujiente y se añade a la ensalada.


Comentarios del dietista

La combinación de alimentos de esta ensalada es ideal ya que presenta:

  • Verduras de hoja oscura, lo cual ya nos revela que serán más nutritivas que otras de color más claro como puede ser la lechuga o la escarola. Las tres presentan cantidades importantes de vitamina A y ácido fólico, y son ricos en hierro y vitamina C.
  • El tomate es un alimento lico en un potente antioxidante llamado licopeno, también presenta betacarotenos, vitamina C y vitamina B entre otros.
  • Lácteo desnatado: El queso fresco nos aporta calcio de fácil absorción, proteínas de buena calidad, fósforo, magnesio, etc.
  • El jamón serrano sin tocino no nos aporta demasiada grasa y por el contrario, sí nos aporta (aparte de un sabor muy agradable) hierro de fácil absorción, proteína de enorme valor biológico, cinc y vitaminas del grupo B.

Como la semana pasada hablamos también en nuestro artículo de Insomnio y dieta, cabe destacar que los lácteos como el queso fresco y el jamón son ricos en triptófano, un aminoácido que una ver ingerido en la dieta, se transforma en nuestro cuerpo (tras una serie de cambios) en melatonina, la hormona que nos ayuda a conciliar el sueño.