Aceite de mostaza

Con el verano nos apetece acompañar las comidas con una ensaladita fresca pero en seguida nos cansamos de los mismos sabores y nos vamos quedando sin ideas. Por eso esta semana en lugar de proponeros una receta os enseñamos a hacer un aceite de mostaza estupendo para aliñar cualquier ensalada con un toque distinto.

Lo ideal es hacer una cantidad grande para mantenerlo bien conservado en el frigorífico y que sea más cómodo y rápido usar este aliño para las ensaladas.

Ingredientes (para una persona)

  • Mostaza de dijón
  • Pimienta molida
  • Ajo
  • Agua
  • Aceite de oliva

Elaboración

Ponemos en un tazón de desayuno una cucaharadita colmada de mostaza dijón y una pizca de pimienta molida. A parte, machamos un ajo pequeño y añadimos un poco de agua, se remueve bien y se añade al tazón con la mostaza y la pimienta y se remueve bien.

Ahora, vamos añadiendo aceite de oliva a la vez que batimos la salsa, llenando el tazón como 2/3 de su contenido aproximadamente.

Para la ensalada usaremos como mucho un par de cucharadas soperas si estamos siguiendo una dieta para adelgazar (si queremos hacer la salsa más ligera para poder añadir más cantidad se puede añadir un poco más de agua y agitar hasta que se ligue bien).

El resto de la salsa se puede conservar en la nevera varias semanas en tarro de cristal bien tapado.

Comentarios del dietista

La mostaza puede aportarnos una variedad importante de minerales y algunas vitaminas pero al ser un alimento que se usa como condimento (en pequeña cantidad) estos micronutrientes no son relevantes.

Por otro lado, la mostaza dijón es rica en sodio por lo que las personas hipertensas no deben excederse en su consumo. Igual que en el caso anterior, al usarse la mostaza en cantidades tan pequeñas es realmente complicado que su consumo sea excesivo y por ello, sería muy drástico privar de estos sabores a las personas hipertensas.

Es por tanto un aceite del que se pueden destacar las mismas propiedades nutricionales del aceite de oliva que lo compone como son la presencia de los omega-9, grasas monoinsaturadas y vitamina E, un potente antioxidante. Estas sustancias entre otras hacen del aceite de oliva un elemento estupendo para regular el colesterol y el riesgo de trombos, preservar la salud cardiovascular y prevenir el envejecimiento celular.