Zinc: Funciones y consumo

El zinc es uno de los minerales más importantes ya que participa en muchos procesos fisiológicos del cuerpo humano. Se encuentra ampliamente distribuido por todas las células y tejidos del organismo, sobre todo, en cantidades importantes en el músculo, huesos y en el cerebro. También en la próstata, la retina y el pelo se encuentra en cantidades significativas. Por tanto, unos niveles adecuados de este mineral es esencial para conseguir un óptimo estado de salud.

Funciones del zinc

  • Participa a que haya una buena función cerebral.

  • Favorece la regeneración y recuperación de pequeñas lesiones musculares.

  • Fertilidad y reproducción: importante para el desarrollo y crecimiento fetal.

  • Participa en el buen funcionamiento del sistema inmune.

  • Presenta capacidad antioxidante, es decir, protege a las células de agentes nocivos que puedan dañarlas.

  • Activa la formación y crecimiento de los huesos, importantísimo en las etapa de lactante, escolar y adolescente.

  • Intervine en el sentido del gusto y en el de la visión.

  • Participa en el crecimiento y maduración sexual.

  • Implicado en la producción de energía.

  • Interviene el metabolismo de los hidratos de carbono.

Absorción del zinc

Las fuentes más importantes de zinc se encuentran en los mariscos (sobre todo muy rico en ostras), pan y cereales integrales, hígado, carne de vacuno y cerdo, pescados azules (atún, bonito, caballa…), lácteos (destacando los quesos curados) y legumbres. El zinc se encuentra más biodisponible en los alimentos de origen animal que vegetal debido a que estos últimos contiene ácido fítico y fibra que impiden su absorción completa.

Consumo recomendado de zinc

Las recomendaciones de zinc establecidas para la población sana son de 8mg/día y 11mg/día, en mujeres y hombres, respectivamente. Mientras que en mujeres embarazadas y en lactancia estas cantidades están aumentadas entre 11-12mg/día debido a que el zinc como hemos visto antes está implicado en el crecimiento y desarrollo fetal. Así mismo en lactantes alimentados con biberón presentan un requerimiento más alto debido a la menor biodisponibilidad de zinc en las fórmulas infantiles.

Manteniendo una dieta equilibrada y variada ajustada a cada etapa es muy fácil llegar a las recomendaciones diarias de este mineral. En los únicos casos que hay que prestar un poco más atención es en la dieta de embarazada y lactancia.