Cómo preparar hummus, el paté vegetal más internacional

Cómo preparar hummus, el paté vegetal más internacional

La globalización gastronómica ha hecho posible que hoy en día podamos disfrutar de platos tradicionales de otras culturas casi en cualquier lugar del mundo. Tal es el caso del hummus, un delicioso paté de garbanzos originario de Oriente Medio que ha conseguido hacerse un hueco en casas, restaurantes y supermercados de países en los que era un completo desconocido hasta hace apenas unos años. Su adictivo sabor y versatilidad no han hecho más que acrecentar su popularidad y buena acogida, hasta el punto de convertirse en un habitual en muchos encuentros sociales y eventos.

Este exquisito plato cuenta cada día con más adeptos, por lo que no es de extrañar que tenga hasta su propio día especial, establecido el 13 de mayo, para que podamos rendirle el homenaje que se merece. Como toda excusa es buena para ensalzar las virtudes de las legumbres en cualquiera de sus formas, desde MenuDiet queremos sumarnos también a la celebración del Día Internacional del Hummus ofreciéndote las claves para preparar un rico y nutritivo hummus casero.

¿Cómo elaborar hummus tradicional?

La receta clásica de hummus incluye garbanzos, tahina (una pasta elaborada con semillas de sésamo), zumo de limón, ajo, aceite de oliva, comino, pimentón y sal, aunque cada vez son más las versiones que se popularizan. Encontramos hummus de diferentes sabores, elaborados con tomate seco, remolacha, pimiento asado, aceitunas negras o aguacate, e incluso hummus donde el ingrediente estrella ya no es el garbanzo, sino otras legumbres como las lentejas o las alubias blancas. Pese a que existen infinidad de recetas con sabrosas combinaciones, en esta ocasión desvelaremos cómo preparar el hummus más tradicional, para aquellos que se quieran iniciar en este “arte” con la propuesta más sencilla de todas. Para empezar, solo necesitaremos un procesador de alimentos o una batidora y los siguientes ingredientes (para 4 raciones):

  • 400 gr. de garbanzos cocidos
  • 3 cucharadas de AOVE (aceite de oliva virgen extra)
  • 2 dientes de ajo pequeños
  • ½ limón
  • 3 cucharaditas de tahina
  • 1 cucharadita rasa de comino
  • 1 cucharadita rasa de pimentón dulce
  • ½ cucharadita de sal
  • ½ vaso de agua

Preparación:

1. Pela y corta en láminas los dientes de ajo. Si estos son muy grandes, te recomendamos utilizar solo uno para que el resultado final no quede demasiado fuerte.

2. Introduce en el vaso de la batidora o procesador los garbanzos escurridos (puedes cocerlos en una olla o utilizar en conserva), el aceite de oliva, la tahina, el ajo, la sal y las especias.

3. Exprime el limón y añade el zumo sobre el resto de ingredientes, así como el medio vaso de agua (si has cocinado tú los garbanzos, puedes usar el mismo agua de cocción).

4. Bate bien todos los ingredientes hasta que se forme un paté homogéneo sin trozos.

5. Sírvelo en un cuenco o en un plato hondo. Lo puedes decorar con semillas de sésamo y un poco de pimentón u hojuelas de chile rojo.

El hummus se puede saborear de múltiples maneras. Podemos utilizarlo como relleno de bocadillos, en forma de salsa para pasta, de aderezo en ensaladas o como tapa donde untar picos de pan o crudités (bastones de zanahoria, pepino, apio, pimiento morrón...). Como siempre, la imaginación es el límite, por lo que te animamos a experimentar con todas las ideas que se te ocurran.

Saludable pero con moderación

Conviene indicar que el hummus no es un plato que incluiríamos por defecto en un plan de adelgazamiento, pues el aceite de oliva y la tahina, aunque son grasas saludables, incrementan bastante su valor energético. A pesar de ello, es una preparación muy atractiva a nivel nutricional, por ser fuente de proteínas vegetales, vitaminas, minerales y fibra, lo que lo convierte en una opción válida incluso en regímenes de pérdida de peso, siempre y cuando se consuma con moderación y se cuiden los acompañamientos.

El hummus puede servir de base proteica en ensaladas (recurso muy interesante para personas vegetarianas y veganas) y se puede disfrutar como untable, la manera más común que tenemos de consumirlo los españoles. Si bien este paté vegetal es uno de los mejores aperitivos que podríamos elegir, hay que tener en cuenta que no es lo mismo degustarlo con nachos o pan que con verduras y hortalizas crudas, las cuales, aparte de ser la alternativa más saludable, le dan un toque ligero y crujiente que te encantará.